El Departamento de la Vivienda ha identificado 359 estructuras que podrían operar como albergues

A un año de quedarse sin estructuras que sirvieran de refugios temporeros para emergencias, el gobierno municipal de Vieques y el Departamento de la Vivienda ya han identificado dos escuelas que podrían albergar a familias en la isla municipio en caso de ser necesario.

La escuela Juanita Rivera Albert sería la primera opción para albergar personas si un sistema tropical amenaza la zona, mientras que la escuela María Simmons de Rivera se podría utilizar una vez disminuyan los vientos asociados a una tormenta tropical o huracán, detalló el alcalde Víctor Emeric.

Esos serían los refugios que usaríamos, es lo que me han explicado (funcionarios) de Vivienda”, expresó el mandatario municipal. El año pasado, a raíz de los destrozos provocados por los huracanes Irma y María, el Centro de Diagnóstico y Tratamiento (CDT) de la isla municipio fue reubicado en el único albergue que tenían en ese entonces, el refugio de Las Marías.

Al iniciar una nueva temporada de huracanes, el Departamento de la Vivienda ha identificado 359 estructuras, en su mayoría escuelas públicas, que podrían estar disponibles como refugios para los residentes en zonas vulnerables si ocurre alguna emergencia.

No obstante, eso no constituye la lista final de estructuras que serían activadas como refugios, pues eso dependerá de la necesidad de cada zona.

Pero, a raíz de las experiencias vividas tras el huracán María, varios alcaldes han solicitado al gobierno central que transfiera a sus municipios escuelas que han quedado en desuso. Sus planes son convertirlas en espacios más cómodos para las personas que -en casos de desastres- deban permanecer en los albergues por períodos prolongados. Las peticiones aún no han sido contestadas, indicó el alcalde Bayamón, Ramón Luis Rivera Cruz.

“Solicité, en el 2017, varias escuelas en desuso, y una de ellas la quiero para hacer un refugio como Dios manda, con duchas, con un cuarto aparte para las mascotas, que pueda satisfacer las necesidades básicas de las personas. Estoy en espera de que me las pasen”, expresó Rivera Cruz. Su propuesta es convertir la antigua escuela Padre Rufo Fernández en ese espacio de estadía prolongada.

En la mayoría de los casos, los refugios que el gobierno habilita para dar albergue a las personas que residen en lugares inseguros son escuelas que, días antes de la emergencia, tenían solo estudiantes y pupitres en sus salones. Muchos no cuentan con duchas y los lugares de aseo se deben improvisar, mientras que la privacidad es inexistente cuando se coloca un catre al lado de otro en filas que típicamente bordean cada salón.

En el caso de Comerío, han solicitado cinco escuelas en desuso al subcomité adscrito a La Fortaleza que se encarga de evaluar las propuestas para dar nuevos usos a planteles cerrados, indicó el alcalde José A. “Josian” Santiago.

Su mayor preocupación es que las dos escuelas públicas que usan como refugio no están en condiciones óptimas para albergar personas.

“En las escuelas, hay problemas con las plantas eléctricas y no con las cisternas de agua potable. Como alcalde, desde el día uno, he estado planteando que, si el gobierno tiene dificultad, si no tienen la manera de trabajar con ellos, que se me delegue la responsabilidad al municipio. Me pueden asignar los fondos y nos encargamos, o si tengo que invertir algo ahí, se hace, pero de verdad que es preocupante”, señaló Santiago.

Asimismo, algunas de las estructuras identificadas por Vivienda como posibles refugios no han sido utilizadas como tal en el pasado. El alcalde de Aibonito,William Alicea, señaló que, aunque la lista preliminar incluye tres posibles albergues, en su pueblo solo se han utilizado dos.

La cantidad de refugios varía según cada municipio; Las Marías tiene uno, mientras que San Juan cuenta con 33.

La portavoz de Vivienda, Leticia Jover, explicó que la lista con 359 refugios fue evaluada por todas las “agencias correspondientes”, por lo cual se han tomado en cuenta cambios que han surgido en los últimos meses, como la actualización que hizo la Junta de Planificación de los mapas de zonas susceptibles a inundaciones.

Source: El Nuevo Día

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